2.

Precursores militares, su formación en Europa.
Primeros pilotos y mecánicos.


El 1º de Abril de 1913, el Gobierno comisionó a los postulantes que obtuvieron las más altas calificaciones en el examen de admisión, para que se trasladaran a Francia a seguir cursos de vuelo mientras el resto de sus compañeros aprendía a volar en Chile con el Capitán Avalos. Fue así como se designó al Teniente 2º Amadeo Casarino para especializarse en monoplanos Bleriot; Teniente 2º Víctor Contreras en biplanos Sánchez Besa o Breguet; Teniente 1º Alejandro Bello en Sánchez Besa; Teniente 1º Tucapel Ponce en Breguet; y los Suboficiales, Sargento 1º Adolfo Menadier en Breguet y Sgto. 2º Juan Verscheure en Sánchez Besa.

Una vez en Francia, todos ellos comenzaron por nte un mes, a los talleres de motores ~n Argenteuil, cercano a París, donde clases prácticas y enseñanzas técni1 construcción, montaje y ensayos de ; de aviación. Terminada esta primera edieron a recepcionar mediante el "cehier de cherges", especie de libreta de inventario, la totalidad de los motores Gnome adquiridos por el Gobierno de Chile, los que dieron óptimos resultados en el país, a pesar de algunos Inconvenientes de su diseño.

En efecto, el Gnome fue el primer motor proyectado exclusivamente para un avión y que con su- cesivas mejoras durante la Primera Guerra Mundial, llegó a alcanzar una potencia de 200 CV, siendo el predilecto de muchos constructores. Sin embargo, a pesar de su poco peso y resistencia, tenía un alto consumo de combustible y menor eficiencia frente a otros motores que fueron apareciendo, que lo dejaron obsoleto antes que terminara dicha Guerra. Ya en estas primeras etapas de la aviación, empezaba a hacerse presente la velocidad del cambio tecnológico, característico de nuestro siglo.

Distribuido el grupo de chilenos en diferentes Escuelas, procedieron a tomar sus cursos de vuelo y, a la vez, a recepcionar operando los aviones adquiridos por Chile, de acuerdo a las asignaciones con que se les envió a Francia. El costo del aprendizaje era de 800 francos, debiendo depositar a la iniciación del curso, la suma de 1.500 francos por alumno, para responder por gastos en eventuales destrucciones de material aéreo.

Desde una perspectiva histórica, el momento en que estos Oficiales fueron a Europa tiene que haber influido grandemente en su percepción del arma aérea en su empleo militar. Eran los comienzos de una década en que la rivalidad entre las naciones europeas iba a causar la Primera Guerra Mundial, que se desencadenó precisamente al año siguiente del regreso a Chile de estos Oficiales alumnos. Mientras permanecían en Francia, ya empezaban a soplar vientos de guerra y los aprestos bélicos iban disipando rápidamente el espíritu optimista y despreocupado de la década anterior.

Alemania había estructurado un gran ejército y se había tornado una nación muy poderosa, despertando las consiguientes inquietudes en Francia e Inglaterra, países que habían acordado la famosa "entente cordiele" precisamente en previsión de una amenaza más próxima, como era la alemana.

En Inglaterra, el Primer Lord del Almirantazgo, Winston Churchill comenzaba en 1912 a modernizar aceleradamente la flota, reemplazando su propulsión a carbón por una de petróleo, mientras la construcción naval tomaba nota de las experiencias que surgían del hundimiento del "Titanic" en Abril de ese año. Similares inquietudes por actualizar su maquinaria bélica mostraban los otros países europeos, las que empezaban a incluir la aviación, aunque todavía en un papel auxiliar solamente a las fuerzas de superficie. Ese mismo año, estallaba la primera Guerra de los Balcanes, en donde Rumania, Bulgaria, Serbia, Montenegro y Grecia formaron la Liga de los Balcanes para combatir a los turcos y expulsarlos de las provincias que obtuvieron mediante tratado en el siglo XIX.

Esta primera Guerra de los Balcanes, a la que seguiría una segunda al año siguiente, tiene importancia desde un punto de vista aeronáutico, por dos razones. En primer término, fue el punto de partida en torno al cual los países europeos fueron tomando partido, lo que desembocaría finalmente en el alineamiento yenfrentamiento de la Iª Guerra Mundial, primer conflicto de la historia humana en que la aviación se empleó en combate directo. En segundo término y en un orden menor, en esta primera Guerra de los Balcanes se usaron por primera vez aviones, para observar los movimientos de fuerzas enemigas, por parte de los países de la Liga.

El 17 de Octubre de 1913, solo un mes después de su primer vuelo, explotaba en Berlín el L2, el dirigible construido por Von Zeppelin, que constituía la mayor aeronave del mundo, causando la muerte de 27 personas. A fines de ese mismo mes, regresaba a Chile el Teniente Alejandro Bello con su licencia de aviador. Un mes más tarde lo hicie- ron el Teniente Ponce y el Sargento Menadier; y en Enero de 1914, hizo lo propio el Sargento Vescheure. Los Tenientes Casarino y Contreras, después de recibir sus títulos de pilotos aviadores, permanecieron por un año más en París, donde ingresaron a la "Ecole Supérieure d'Aeronautique et de Constrution Mécanique", Casarino al curso preparatorio y Contreras, al superior. Obtuvieron allí excelentes resultados académicos, especialmente Contreras que recibió su diploma como Ingeniero de Construcciones Aeronáuticas y Mecánicas, constituyéndose así en el primer Ingeniero Aeronático chileno. De regreso a Chile, ambos Oficiales tuvieron una destacada actuación en la formación de vuelo y técnica de nuevos cursos.

 


 
   
 
 
 
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